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martes, 13 de octubre de 2009

Qué paletos somos a veces

Mientras aquí en España los socialistas descorcharán champán porque por fin Zapatero ha sido recibido en el Despacho Oval -quizás era ese el 'acontecimiento planetario'- y los conservadores se remuevan en su cómodo sillón -"joder, se nos acaba la excusa del enemigo yankee"-; en Estados Unidos ni el NYT ni el 'Washington Post' tienen siquiera en la página principal una mera referencia.

Me he metido en la página de 'Politics' y 'World' del NYT y aún así tampoco he encontrado una mera referencia aunque sea en forma de titular "de agencias", digamos.

Parece curioso que el que va a ser el próximo "dirigente" de la Unión Europea, con importantes temas abiertos como Afganistán, Irán o los importantísimos lazos comerciales que unen ambos continentes, no goce siquiera de una referencia en los medios más liberales de los Estados Unidos. No nos hemos ido al USA Today ni mucho menos a los voceros republicanos o a la FOX-News.

España puede rentabilizar su peso específico mundial. Somos líderes en multitud de sectores económicos y culturales, nuestro peso político en Iberoamérica debería ser comparable y...sin embargo vivimos de mirarnos al ombligo. Nuestra política exterior no debe reducirse a ser perros falderos de los EEUU, pues acaba por suceder lo que vengo comentando: un nulo titular en la prensa estadounidense mientras aquí nos creemos que ha ocurrido algo extraordinario.

Paletos que somos a veces.

lunes, 12 de octubre de 2009

Abucheos a Zapatero

No me he despertado esta mañana para ver el desfile. Quedan lejos esos días en los que, pequeñito, me enchufaba a la 'tele' y lo flipaba con los tanques, los legionarios y la Patrulla Águila. Realmente se me erizaban los pelos cuando sonaba el himno y veía a la gente aplaudir. Este ritual se repetía el Día de Reyes, con doble felicidad; pues lo veía mientras disfrutaba de los regalos.

Hoy me habría gustado verlo, pero me he despertado tarde y claro, según abro elmundo.es veo que el titular es "abucheos a Zapatero en el desfile militar de la Fiesta Nacional". Sí, Zapatero me parece inepto y cutre, rancio y cancerígeno para este país sin embargo...no estoy de acuerdo con los abucheos que se le lanzan en un día de comunión y disfrute de todos los españoles.

Hoy es un día para mostrarnos orgullosos de nuestra historia, de nuestro pasado -por mucho que hablen de gilipolleces esas como el 'genocidio'- y hacer piña nacional en un momento en el que las dificultades son numerosas y nada despreciables. Es un día para mostrar respeto a aquellos que están dispuestos a dar su vida por este país y a defenderlo de cualquier circunstancia. Es un día, en definitiva, para recordar que somos un país con cientos de años de historia a nuestras espaldas y que nos debe servir para aunar nuestra experiencia histórica para el futuro.

Abuchear a la cabeza del país -y lo es porque ha sido elegido democráticamente, no así el Rey- en un día como hoy es muestra de falta de patriotismo. Los abucheos y los silbidos se los pueden dar en cualquier otra circunstancia, o incluso -y sería más coherente- no votarle cuando todo el mundo sabía que la que se avecinaba era gorda.

Abuchear hoy a Zapatero era abuchearse a sí mismo. Un poco más de respeto para los pocos días que nos quedan en los que podemos sentirnos orgullosos de pertenecer a este país.

martes, 12 de mayo de 2009

Debate sobre el Estado de la Nación (I)

Aparte del impagable comienzo del discurso zapateril -hablando del modelo productivo, cuando fue en 2006 cuando se produjo el máximo aumento de la burbuja inmobiliaria-, me quedo, en clave económica, con el golpe de efecto que copa titulares en este momento: comprar vivienda, para las clases medias, ya no desgravará.

Siento si alguno de los lectores ha cometido el impagable pecado contra el zapaterismo de haber comprado una casa y tener un sueldo más o menos decente. Siento si hay familias que ganan más de 24.000€/año, tienen una casa y aparte de hipoteca, IBI y demases robos como el IRPF, van a tener que pagar encima ahora más. Malditos burgueses capitalistas, ¡los trabajadores y las clases medias son culpables!

Aunque he de reconocer que lo del alquiler es interesante, veremos en qué se concreta. Y el resto de medidas pues...en fin, un compendio de despropósitos (ayudas para comprar coches, en vez de dejar simplemente que bajen los precios) y de cosas interesantes, futuristas y de difícil aplicación (portátiles para los chavales desde 5º de primaria, ya verás cómo acaban...) y poco contenido, poco interés en cambiar verdaderamente un aparato productivo obsoleto, desfasado, herrumbroso. Ni una sóla reforma estructural de calado, ni una sóla apuesta fuerte por el know-how, las ventajas comparativas de nuestro país y la competitividad internacional.

Total, ¿para qué? Lo que importa es vender periódicos, ser el primero en las encuestas.

Y de regalito, esto.

domingo, 5 de abril de 2009

El mundo al revés

Le dan boleto al Justiciero de las Mañanas y se rumorea muy fuertemente que José Blanco entraría al Gobierno como...¡Ministro de Fomento! Como si no hubiésemos tenido suficiente con cinco años de Magdalena Álvarez.

El hombre que -al margen de todas mis discrepancias con él, que son enormes- levantó a la COPE de donde estaba acabará como segundo de a bordo de otro pájaro como él, el tal César Vidal al que sólo escucharle supone un inmenso ejercicio de soporífera pedantería y horrible verborrea constante, lineal, monotemática -miedo a 'los otros'- . ¿Es que el dirigente empresarial de la COPE ha perdido el juicio? Las declaraciones de FJL en las que dice que empresarialmente es un suicidio despedirle son acertadísimas, si la COPE quiere mantener el flujo constante de dinero a la caja en concepto de publicidad, FJL seguirá ahí. Si no, no. Aunque ojo, yo agradecería MUCHO la marcha de FJL de esa franja horaria en la que, con la ceja aún a medio levantar su viperina lengua profundiza en millones de orejas onnubiladas.

Y pasando ya a lo jocoso -sí, esto es lo verdaderamente jocoso-: José Blanco es el futuro Ministro de Fomento a la luz de lo que publica EL MUNDO en su edición digital. ¿Gracias a la obra pública vamos a levantar este país? ¿Con Pepiño al frente? ¿Cómo va a liderar todo el entramado de infraestructuras de este país un hombre -y esto no es un ataque ad hominem, es una pregunta sincera- que no tiene estudios superiores? ¿Está verdaderamente capacitado más allá de para jorobar oídos sensatos y enardecer a masas aborregadas?

lunes, 8 de diciembre de 2008

Zetapé, zetapé...

En Moncloa no van a tener problemas con la limpieza, según parece.

Y es que tras un año enterito vendiéndonos la película mala, españolada en su plenitud -dado el maniqueísmo de este Gobierno inútil e inepto a la hora de afrontar la crisis económica-, ahora con la demagogia de la austeridad y la tontería suprema instalada en un gabinete de caras desaparecidas...¿quién no se ríe de pena con este gasto pequeño pero simbólico?

Será que tras varias meadas fuera de tiesto del Presidente y sus conmilitones, la Señora Vicepresidenta ha decidido que en su sano juicio, como buena señora de Moncloa que es, no puede existir un palacio con una falta de higiene motivado por la ausencia de urinarios digitales. ¡Por Dios! Ahora, todos los que me leáis y no tengáis un urinario digital debéis saber lo cochinos que sois, al igual que con los móviles -que todos aspiramos a tener uno de última generación que manda correos, recibe fotos y te rasca el culo si le suplicas un poco- los españoles de bien, aquellos que no son antipatriotas y no son tontos de los cojones, deberían tener un urinario de última generación.

¿Que no te lo puedes permitir? Ah, eso no es problema mío. Lo dicta el 'buenismo' y el gabinete de las Tres E's. Telita la gente que nos (des)gobierna...telita...

domingo, 16 de noviembre de 2008

Y al tercer día, resucitó

Nadie daba un duro ya por él cuando emergió de entre sus cenizas, cual ave fénix, para imponerse a los fariseos que descorchaban botellas de champán ante su fracaso más absoluto. Pero, obrando el milagro como lo hizo cuando Lázaro se levantó, ahora de nuevo está entre nosotros esperando a que, de una vez por todas, se construya sobre sus firmes cimientos.

El 'Bretton Woods II' se alza con la victoria del sentido común y de lo que se lleva exigiendo desde hace décadas por parte de los defensores de una globalización distinta a la que se estaba llevando hasta el momento; la globalización de la socialdemocracia, del proteccionismo brutal de los países desarrollados y de la defensa de los derechos superiores de los trabajadores de estos países frente a los de los países en desarrollo. En definitiva, la globalización de la élite proletaria y de la élite oligárquica, la globalización de los empresarios inútiles e incapaces de leer el mercado. (Pequeña aclaración: estos empresarios sí llevaban a cabo la contradicción fundamental del capitalismo rebatida eficazmente por Friedman y otros pensadores liberales).

La cumbre finaliza con dos conclusiones necesarias y complementarias: mayor supervisión del mercado -que no regulación- y una profundización en las tendencias establecidas en la Ronda de Doha que culminarán, si Dios quiere, con la implantación definitiva del libre comercio mundial. Los beneficios del libre comercio mundial y de sus ventajas comparativas han quedado desgranados, pero este beneficio tiene mucho que ver con la rebatida teoría de la contradicción interna del capitalismo. La idea fundamental esgrimida por keynesianos y marxistas en la misma dirección es que el capitalismo tiende a acumular la riqueza en unas pocas manos debido a la idea oligárquica del propio sistema. Los pensadores liberales de la segunda mitad del Siglo XX fueron capaces de rebatir el absurdo.

Para entendernos, la idea fundamental es que la intervención -en el caso keynesiano- y la sustitución del sistema es necesaria porque el sistema tiende, inherentemente, a que la riqueza se concentre en pocas manos y que, por tanto, el nivel adquisitivo de la población se va reduciendo al ínfimo posible necesario para la supervivencia -es sorprendente ver cómo se adopta a Ricardo por parte de los críticos, precisamente- y que por tanto el capitalismo sólo puede funcionar ayudando a ricos y oligarcas a seguir produciendo para sí mismos. A lo largo de la historia se ha demostrado que dicha afirmación es errónea. Fue Henry Ford el que diseñó un automóvil de una calidad bastante buena y de un precio adquisitivo, reduciendo costes al máximo posible y pagando generosamente a sus propios empleados. Esto se extrapola al comercio.

Es evidente que el libre comercio, si no se parte de una relativa igualdad de partida, puede generar desequilibrios temporales. Los trabajadores del Primer Mundo deberán olvidar su absurda defensa de ¿derechos? brutales a merced del proteccionismo brutal. Es el agricultor español cuyo líder espiritual es José Bové el que impide, con su PAC y su proteccionismo el que un agricultor marroquí pueda disfrutar de beneficios, de mejorar su nivel de vida y de mejorar su producción. Son las fronteras económicas -que deben comenzar a ser derribadas- y las fronteras nacionales -que deben también, a largo plazo, ser eliminadas- las que impiden ese progreso económico de PED y PND.

Las limosnas cerriles de la socialdemocracia no confluyen con un principio de liberalismo utilitarista: mayor bien posible para la mayor gente posible. Seguimos adoleciendo de posturas ortodoxas en temas de comercio, tremendamente influenciados por lo políticamente correcto del 'altermundismo' -¡como si yo no quisiese otra globalización marcadamente liberal y coherente!- y nos limitamos a debates ideológicos mientras día a día, año tras año, el proteccionismo se lleva por delante 200.000 millones de dólares, el triple de lo que el Primer Mundo destina a ayuda al desarrollo.

No nos podemos olvidar del papel del Estado en este nuevo mundo que se abre ante nustros ojos pero yo hoy tengo esperanza, tengo la esperanza de ver a lo largo de mi vida un país mundo, un país donde yo pueda colocar mi dinero donde me dé la real gana, comprar donde me dé la real gana y vender donde me dé la real gana sin tener que darle explicaciones a nadie que se cree con autoridad moral superior a mí. Tengo la esperanza de saber que todos estaremos vigilando que se cumplan las reglas del mercado y tengo esperanza de ver un mundo mejor.

Un último aviso a navegantes: "Quien renuncia a libertades fundamentales para ganar un poco de seguridad transitoria, no merece la libertad ni la seguridad." Benjamin Franklin.

martes, 28 de octubre de 2008

El otoño

Qué decir, de ese señor, que llega sin avisar, cuando menos te lo esperas. Qué decir, de ese caballero que desnuda a las mujeres despacio, sin prisa pero sin pausa hasta que te las encuentras inermes, indefensas. Se caen sus vestidos y los pisoteas, como en una noche de pasión al avanzar hacia la cama.

Y es que, ¿qué tendrá el otoño que inspira a los poetas y a los políticos? La creación literaria se multiplica en épocas como la primavera y el otoño, por la anticipación del verano la primera y por la despedida de la alegría estival en el segundo. Optimismo y melancolía a partes iguales. Sin embargo, no sólo a los literatos de la Patria se les hincha el corazón de orgullo e inspiración sino también a los juglares, a los mensajeros de las buenas nuevas. El Bardo Real comienza su andadura por el mundo rico mendigando que su vestido, hecho por los restos del antiguo inquilino monclovita, no sea vean definitivamente rasgados por el ridículo y el descrédito internacional. Sin embargo, en vez de congraciarse con el otoño y su reinado de varios meses, se centra en enemistarse con él, en desprestigiarle, en atacarle para después, resurgir de sus cenizas convertido en el ciego del Lazarillo de Tormes. Inepto pero astuto, logra salir adelante en su feudo mientras que los nobles que no conocen al Bardo Real se mantienen escépticos.

La poesía se refunda en el día a día, con nuevas creaciones. El capitalismo, pocas veces. La retórica, la oratoria y el lenguaje literario pueden ser practicados todos los días, bajo el anonimato que nos ofrece Internet y, más íntima y tradicionalmente, en un diario personal. Las grandes cumbres, la pomposidad decimonónica y la voz sólo se escuchan en un momento dado, no pueden ser realizadas 'a posteriori' con igual senectud y realismo como con el que se lee un poema, un relato o se asiste a una obra de teatro.

Invocar el 'progresismo' -y que este hombre hable de progresismo cuando hace apenas tres meses negaba la crisis- para acudir a una cumbre en la que la mayoría de jefes de Estado es de signo conservador -o pertenece a partidos con alas conservadoras- es, ciertamente, una táctica magistral de hacer valer la voz de España en el mundo. Para nada invocaremos nuestro peso político en Hispanoamérica, la importancia de bancos como el BSCH o nuestro peso en misiones internacionales de paz desde la Guerra de Yugoslavia. No, señores; como las hojas, desnudaremos las mujeres que fueron símbolo del poder español. Como los árboles, lloraremos al descomponer el 'fasces' de la seguridad en nosotros mismos a manos de este impresentable Catilina. Lamentaremos, como otras tantas veces, la insignificancia del papel de España en la escena internacional.

Tales ceremonias suelen ser, habitualmente, lugares de reunión de la élite política para discutir sobre problemas abstractos, alejados de la base ciudadana. Tales ceremonias suponen, también habitualmente, sacar ciertas conclusiones y proyectos a muy largo plazo de los cuales dependen cientos de millones de humanos. Llegado el caso de que estemos asistiendo a un Bretton Woods II, España, sea con poderío o con debilidad -recordemos la infausta foto del Bardo Real absolutamente solitario en la última cumbre de la OTAN- debe estar allí. Debe ondear la bandera española en Nueva York, reconociendo así la importancia geopolítica de nuestro país, tristemente dilapidada por el Señor de la Sonrisa y el 'buenismo'.

El Bardo se la juega a "todo o nada". Con el pábulo que periódicos y televisiones dan a la intención zapateril -respaldada por toda la ciudadanía que aspira a que España pinte algo realmente en este mundo que se globalizará sí o sí-, el triunfo es ya más que un mero logro político. Se convierte, ahora, en una prueba para los poetas que durante tantos años han estado escribiendo coplas de ritmo fácil y, cuando es necesario componer un gran soneto histórico, son como humanos ante esta Torre de Babel que supone la diplomacia internacional.

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Dos aclaraciones sobre la entrada de ayer:

1) No estoy en contra de la huelga ni cargué contra ese derecho que considero fundamental en cualquier democracia que se precie. Kaneda, según parece, malinterpretó el motivo del 'post'. Lo cierto es que la huelga es entendida en este país como una lucha a muerte, de gritos, pancartas y violencia callejera desatada por la comprensible frustración ante la posible pérdida del puesto de trabajo. Eso, como yo criticaba, no supone ningún coste al empresario. La producción de 'stocks', acumulación de horas trabajadas y el consumo de materias primas supone un incremento de gastos al empresario que fuerza a renegociar despidos, encontrar salidas pactadas y, de paso, ahorra a la sociedad pública la vergüenza de ver a los chupópteros sindicales liderar a masas adormecidas por un discurso populista.

2) Sí he visto 'Los lunes al Sol' y la escena en la que los parados que permanecen una y otra vez en el bareto de mala muerte lamentándose de la suerte que han corrido, discuten con el guardia jurado que ha encontrado trabajo; es determinante en el mensaje que lanza la película. Conviene reflexionar más allá de la evidente reivindicación social de la película por Cándido y Morala, tema que da mucho de qué hablar.

Buenas tardes.